Blog de gabrielmulieri

La cuchara

Hoy hace un calor casi insoportable, el ventilador además de emitir un ruido molesto, no emana esa brisa fresca para la cual fue diseñado, sino que emite un viento similar al Zonda pero sin polvo.

Estaba tomando un café, contradicciones de la vida, no sería el mejor clima para hacerlo, pero el café solo con un cigarrillo es como el elixir de quien escribe y recordé algo curioso que me sucedió está semana.

Paso a contarles...

Estaba en el pañol de la obra buscando vaya a saber qué, cuando de pronto escuché:- Chssss! Chssss!- miré para donde venia el chistido y sólo había una cuchara de albañil sobre una estantería... me sorprendí y me dije en voz alta: -basta de tanto café, te está afectando-, no termine de decir eso que la cuchara me contesto: - No es el café, los objetos también hablamos solo que los humanos no saben escuchar-. Quedé petrificado y como quien sabe que lo que está sucediendo no es posible le contesté: - y entonces porque yo te puedo escuchar?-

Ella respondio: - porque tengo algo que contarte y sé que serás mi medio para que los humanos, conozcan mi historia-, resignado a qué estaba alucinando dije: - bueno a ver, que historia tenes para contarme?-, a lo que ella respondio: - Muy bien! Pero no me interrumpas y promete que se la contarás a los humanos-, ya como quien sale sin paraguas un día de lluvia, quería que la alucinación termine, por lo que le contesté: - sin interrupciones y haré lo que me pides-, a lo que ella suspiró aliviada y dijo:- bueno, aquí voy... Yo soy hija de un herrero y un carpintero, mis padres me hicieron lo que soy y por mucho tiempo estuve en esta estantería, hasta que un día un joven de nombre Fermín que trabajaba de ayudante le dieron la oportunidad de ascender y comenzar a revocar... ese día fue el segundo día más importante de mi vida, por fin cumplía con mi cometido... Así fue que salimos Fermín y yo en busca de realizar nuestra tarea, no te voy a mentir al principio él era muy torpe con sus manos pero con el pasar de los días, íbamos mejorando nuestra labor, me trataba con tanto cariño... me limpiaba como si fuese un objeto invaluable... en correspondencia si el balanceaba de más su mano para revocar, yo me balanceaba en sentido contrario, de modo que nuestra labor fuese perfecta... pasábamos mucho tiempo juntos, ya no me dejaba en la estantería, me llevaba a todos lados con él, en su bolso, hasta compartio algun viernes una cerveza conmigo... utilizando mi cuerpo para destaparla... a veces me hablaba y me contaba sus tristezas y sus pasiones, teníamos una gran relación... yo era feliz junto a él y él era feliz con nuestra labor... pasaron los años... sus manos se hicieron más ásperas pero siempre me cuidaba con el mismo esmero... hasta que un día...un día me dejó nuevamente en la estantería con lágrimas en los ojos... no te mentiré yo también lloré... pero el tiempo paso y el dolor fue menguando... un día llego otro joven que al igual que Fermin empezaba a hacer sus primeras armas en albañileria... te confieso que al principio no lo ayude en nada pero luego... me di cuenta que de nada valía resistirme a mi sentido aquí y comencé una nueva relación con él, su nombre es Pedro, y aunque no me lleva en su bolso como lo hacía Fermín me trata con mucha dulzura... el otro día sucedió algo mágico, estábamos revocando con Pedro cuando escuché una voz que daba indicaciones y me resultó familiar, cuando volteamos con Pedro... A que no sabes quien era?... sí era Fermín, ahora es arquitecto... tendrías que haberlo visto... tan bien vestido y tan simple a la vez... mi alegría fue inmensa cuando vi su progreso... y a que no sabes... me reconoció y le dijo a Pedro que me cuide mucho, que yo era la razón por la cual el pudo cumplir su sueño... ese... ese fue el día más feliz de mi vida.... Esta es mi historia y no se como te llames, pero cuentala a los humanos... tenes la capacidad para hacerlo... y quizá algún día está historia llegue a oídos de Fermín y sepa que el amor ha sido reciproco-.

La miré como para acariciarla y le pregunté:- puedo?-. No me contestó. Justo ingresó al pañol alguien a buscar algo y se fue. Me volvi a ella y ya no estaba ahí...

Pero como en mi vida trato de cumplir con mi palabra, ya que es el bien más preciado que tengo... he aquí su historia.

Y como si fuese una revelación ese mismo día viendo un vídeo de Bucay, escuche la siguiente frase: 

"Él verdadero amor no es otra cosa que el deseo inevitable de ayudar al otro para que sea quien es".


Gabriel Mulieri


Como siempre muchas gracias a quien se tomó el tiempo de leerlo, si les gustó compartanlo quizá, sólo quizá haya un Fermín esperandolo...

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